La baraja de Tarot de Marsella es el modelo estándar de tarot más influyente y conocido de la historia. Aunque sus raíces se remontan al Renacimiento italiano del siglo XV, el estilo gráfico que hoy conocemos se consolidó en la ciudad francesa de Marsella durante los siglos XVII y XVIII, donde se convirtió en el diseño de referencia para la fabricación de naipes en toda Europa.
Estructura de la Baraja:
Este mazo consta de un total de 78 cartas, divididas en dos grupos principales:
- Arcanos Mayores (22 cartas): Son figuras alegóricas numeradas del 0 al 21 (como El Loco, El Mago, La Emperatriz o La Muerte) que representan arquetipos universales y estados espirituales.
- Arcanos Menores (56 cartas): Se dividen en cuatro palos de influencia italiana: Oros, Copas, Espadas y Bastos. Cada palo incluye cartas numeradas del 1 al 10 y cuatro figuras de la corte: Sota, Caballo, Reina y Rey
Características Distintivas:
A diferencia de barajas más modernas como el Tarot Rider-Waite, la de Marsella se distingue por:
- Estilo Visual: Utiliza ilustraciones de tipo xilográfico (grabado en madera) con colores primarios limitados y trazos negros marcados.
- Arcanos Menores no Ilustrados: Las cartas numéricas (del 1 al 10) muestran únicamente la repetición de los símbolos del palo (por ejemplo, tres copas o cinco oros) en lugar de escenas narrativas con personajes.
- Uso: Originalmente fue creada para juegos de mesa, pero desde finales del siglo XVIII se convirtió en la herramienta fundamental para la cartomancia y la introspección personal.







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